Hebras
Demo de portafolioEl punto de partida
Una peluquería en Providencia donde las horas se anotaban en un cuaderno al lado de la caja, sin que nadie pudiera confirmar si una estilista estaba en medio de un balayage de dos horas y media. El salón es ficticio; el cuaderno no.
Qué se construyó
Pedido de hora que reserva la duración real del servicio —una barba ocupa treinta minutos, un balayage dos horas y media— eligiendo estilista o dejando que el sistema asigne una disponible, y una agenda diaria con una columna por silla.
Por qué importa
Aquí no se vende una mesa, se vende el tiempo de una estilista. Si la duración de cada servicio no vive en el sistema, la agenda se cae sola apenas entra la segunda hora larga del día.
Demuestra un agendamiento donde la disponibilidad depende de la duración del servicio y de qué estilista puede realizarlo, no de una franja horaria fija.
Ver demo en vivo (se abre en una pestaña nueva)


